O mal e a verdade das mentiras
[...] Já não tenho tantos complexos de doente de literatura como quando, por exemplei, cheguei a Nantes em Novembro do ano passado. Por isso agora posso dizer tranquilamente que, entre a vida e os livros, fico com estes, porque me ajudam a entendê-la. A literatura permitiu-me sempre compreender a vida. Mas precisamente por isso deixa-me à margem dela. Estou a falar a sério: está bem assim.
Enrique Vila-Matas, O Mal de Montano, Teorema, pág. 136.
Porque la vida real, la vida verdadera, nunca ha sido ni será bastante para colmar los deseos humanos. Y porque sin essa insatisfacción vital que las mentiras de la literatura a la vez azuzan y aplacan, nunca hay auténtico progreso.
La fantasía de que estamos dotados es un don demoníaco. Está continuamente abriendo un abismo entre lo que somos y lo que quisiéramos ser, entre lo que tenemos y lo que deseamos.
Pero la imaginácion ha concebido un astut y sutil paliativo para esse divorcio inevitable entre nuestra realidad y nuestros apetitos desmedidos: la ficción. Gracias a ella somos más y somos otros sin dejar de ser los mismos. En ella nos disolvemos y multiplicamos viviendo muchas más vidas de la que tenemos y de las que podríamos vivir si permaneciéramos confinados en lo verídico, sin salir de la cárcel de la historia.
M. Vargas Llosa, La verdad de las mentiras, Seix Barral, Barcelona, pág 19.